Qherido animal

©Julio Castelló 1998.

©Ediciones Libros de Letras.

 

 

 

 

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Julio Castelló

 

 

 

 

QHERIDO ANIMAL

 

 

 

 

a Pedro Casariego

a Roko

a Mónica

 

 

 

 

 

no me toquéis

 

mi cuerpo está recién

pintado

 

mi cuerpo es una pared

que aúlla

quebradiza

una mano de sangre

recién enjalbegada

una mano de audacia

recientemente expuesta

 

 

ocurrió

 

el incendio

 

mi propia habitación

la ciudad donde yo dormía

como todos

 

allí dormía

como todos

el incendio

 

 

ocurrió

 

puntos de sutura

blanco sobre blanco

las heridas del sueño

la catástrofe del agua

cicatrices

 

 

el precio de ser

alguien

algo

 

qherido animal

 

el precio de

palabras

prismáticos

rifles

sueños

(al fin y al cabo soy un hombre)

y lentamente mi cuerpo

explorador

bañado en sangre

 

hay movimientos

señales en las

vísceras

que anuncian su presencia

 

espejos que

penumbra a todas luces

medirán en el vaho y el desaliento último

que estás vivo

 

que cruzas mi corazón como un corzo

como un leopardo camuflado de nubes

 

qherido animal

 

entre álamos

trampas

arterias

pálpitos

 

y siempre en tus cenizas

 

 

 

(nadaharía por tu cuerpo de agua)

 

 

abundo en alas

alas salvajes y cloroformo

 

abundo en invisibles

que tratan de evitarme el vuelo

 

he perdido pie

luego he perdido el otro

 

he perdido el juicio

en el que vertí tanta sangre

tantos secretos

 

secreto un sudor marítimo

holas y adioses mercenarios

que me negaron un rostro

una cadena perpetua

en tu cuerpo de sierpe

siempremente

 

siempremente incapacitado para el

labio de fósforo

siempremente en la penumbra

pendiente

de un hilo de luz

 

extremadamente delicado

 

a veces miro un rostro

blanqueado en el espejo

 

 

veo sus ocho brazos

inmóviles

y creo que soy un andrópodo

un hombre araña carnívora

que no encontró su

descanso

pendiente de un hilo de luz

 

abro una voz de sílice

 

al contacto con el llanto del fuego

se torna quebradiza

 

nada por aquí

nada por allá

nada

 

de un coágulo de sangre

nace una estrella negra

 

su mirada da miedo

su mirada de exvoto

solar

 

te pavimentaré de luz

para que no me muerda el

recuerdo

su gris armadura sin

brillo

 

te telefonearé todas las tardes

cuando me asole el

descanso

su cerradura

su combinación secreta

su resurrección

 

 

y me equivocaré de número

para que tú no me oigas

 

te llegaré siempremente tarde

te llegaré a los ojos

la memoria de los ojos

y no pasaré de ahí

 

(solar)

 

 

solar

esta luz de escombro

bajo los pies

que he perdido

 

siempremente he perdido

puntos de sutura

puntos de odio

carne muerta

 

he perdido el norte

y el sur

este o este acento

una palabra que no diré

365 palabras

que multiplicadas por 33

no tienen sentido

 

el tiempo

y su fractura de números

azules

su larga fractura roja

que ha dejado de latir

 

he saneado una cardiopatía

una epidemia en la piel

un útero

un cuello de botella y útero

la raíz cúbica de todos los

calvarios

 

 

mi corazón

en paro

vive en el interior verde

botella de tus manos

en las algas del poso de tus manos

en el dique seco de tus manos

y no ha podido salir

 

se ha estrellado allí mismo

y no ha podido salir

 

hoy tus manos universo

tus manos constelación

lejanísimas

tus manos enterradas en el

cielo

laten

 

como un misil que ha perdido el

rumbo

un corazón nuclear

estallará

en cualquier parte

 

su coordenada es

letal

su dispersión

cuestión de

tiempo

cuestión de

gravedad

 

desencanto

 

(blanco sobre blanco

técnica mixta)

 

 

después de retirar el

lienzo

de arañar con mis

ocho brazos

la luz desprendida y gris

hay un surco en mi ventana

un nacimiento

una vagina estrellada por la que

asoma un hombre

una cabeza de cuajo

un cuello de botella tras

un cuello de botella

un corazón de sílice

que hace agua en el fuego

embotellado

blanco

 

habrá quien beba a nuestra salud

quien viva a nuestra salud

 

tantas palabras

blancos

tantos silencios

 

blanco sobre blanco

es el misil desterrado

el que aventura tu cuerpo en su

insegura trayectoria

el que atraviesa lágrimas de

cal

y no estalla

 

 

aún no ha llegado su hora

a sus manos se agarraron

dos clavos ardiendo

 

que nadie se apiade de su

crucifixión

su costado enjambre

 

que nadie meta su mano

 

lo hallará vacío

 

blanco sobre blanco

su cuerpo desnudo

 

que nadie lo cubra

 

su desnudez es hermosa

 

pegadle dos tiros

él os lo agradecerá

 

quemadle los ojos

él os lo agradecerá

 

comeos su lengua

él os lo agradecerá

 

bajará de su árbol

su árbol confuso

de ramas de avispa

sin sangre mudo y

deslenguado

sin pies sin corazón

sin dónde

él os lo agradecerá

 

 

buscará su semilla en los ojos

no trazados

buscará su recuerdo en donde

nace

buscará su dolor donde

tenga sentido

buscará la amenaza del tiempo en

unas manos

que posean la rara habilidad de

un corazón como el

suyo

 

se olvidará de sus pies

 

al fin y al cabo

qué importan

 

nadaharía por un cuerpo de

agua

por su alta probabilidad de

ahogarse

en su descanso

 

 

(Él/la)

 

 

Él es el bufón que te matará de

risa

porque tienes miedo

 

Él se comerá a tus hijos

aterrará a tus hijos

porque les recordará

quién eres

 

Él abrirá su lengua de cascabeles

y la pondrá encima de

la mesa

fría como el mármol

 

a sus pies rendirás tus tesoros

para que calle

y Él te dirá que no puede

y Él

que nunca miente

se morderá los brazos

hasta hacerse sangre

hasta hacerse un hombre para que tú

Rey

sepas que a Él

también

le duele

 

se pondrá una nube en

la boca

y ladrará una tormenta

 

 

una cadena en la boca

y hallará su

servidumbre

 

una codicia en la boca y

lamentará tu dolor

 

lamentará no haber nacido

más arena de playa

y su desierto no tendrá fin

 

Ella se entregará en el

lecho de los Reyes

restañará sus secretos

concebirá sus descansos

parirá indomables a sus hijos

en sus hijas templará sus

brazos

largos brazos para la

incertidumbre

 

Ella confirmará los signos de

los pájaros

te dará a luz un odio

cubrirá tu silla gestatoria

de cenizas y

hambre

vaciará tus ojos por un

talón desconocido de tu cuerpo

y te ahogará besándote con

tus propios testículos

porque no le diste

incondicional

el beso de tus

entrañas

 

 

en los yelmos de sus hijos beberá su

legítimo incendio

en las cotas de sus hijas

sus pechos descalzos

su indómita impaciencia

su orgulloso alzamiento

 

Él/la reconocerá

públicamente

la extinción de tu

estirpe

el saldo deudor de tu

esterilidad perezosa

 

Él/la someterá el juicio de los que

alzan sus límites y

luchan por la verdad y

descomponen la vida al hilo del

chantaje de la esperanza

 

Él/la bufará con risa ilimitada

y bufará con dolor

y su risa no tendrá fin

 

Él/la alentará

con sonrisa de virgen

la decapitación de lo

eterno

la desacralización del verbo y su

inmemoria

 

embestirá con sus cilios

la condena despiadada de los

ángeles

su estructura de níquel

su eternidad lamentable

su celosa rabia

 

 

Él/la surgirá de la luz de la

noche de la sombra del

día la palidez de los sueños

 

saciará a los malditos con

la débil cordura

 

soñará en voz baja

y soñará sin descanso

y su silencio no tendrá fin

 

 

(aún me quedan cosas por hacer)

 

 

aún me quedan cosas por hacer

en mi lista de innumerables

renovada cada día

cambiante

 

escribo una y otra vez

con diversas palabras

infinitas palabras

 

“hacer un hombre”

“hacer una persona”

“hacer un leopardo

doméstico”

“hacer un cactus

florecido”

“hacer una silueta”

“hacer una máscara”

“hacer una sombra

descosida”

 

en mi lista de ignorancia

interminable

he incluido sudario

 

últimamente repito la palabra

sudario

la palabra boca

la palabra mujer

no escrita

 

 

anoto un día y otro día

cada lista se parece

cada lista es nueva

 

se parece excesivamente a mí

 

excesivamente es también una

palabra que uso excesivamente

 

alguien podría decir que

hablo excesivamente de mí

 

lo incluiré en mi lista

 

pero quién habla de otra cosa

 

he repasado la lista

y he encontrado el propósito

 

“hablar excesivamente de mí”

“sangrar excesivamente de mí”

“morder excesivamente de mí

“desnudarme excesivamente de mí”

 

la verdad es que solo estoy

descaradamente a gusto

cuando estoy excesivamente

desnudo

 

pero la gente me mira por la calle

y se asusta demasiadas veces

 

da miedo enfrentarse con el propio

rostro

desnudo

como dice Pedro

al abrir la nevera

 

 

“asustar excesivamente a la gente”

“poblarme de arañas”

 

permanezco en la sombra

en la sombra se ven las telas de araña

que cazan los vicios que me

pesan en los ojos

 

los inválidos conocemos

la temperatura del dolor

que nos cruza las piernas

su vulnerable látigo

su fría suavidad de amianto

aroma de tundra

 

sumergimos los poros

en la humedad rencorosa de los

invernaderos

llagas al sol

artificiales

desindescifrable escritura

 

carecemos de sentidos

de ridículo

de culpa

de doble sentido

de sentido alguno

 

alguien nos comió las piernas

sin metáfora

las piernas

 

alguien nos deshizo la tarea de

mirar

 

 

alguien nos parasitó con su sombra

 

hibernamos en la madrugada

boreal

y no tendrá fin

ni respuestas

ni orgullos

 

solo gusanos de plata

 

quebradizos gusanos en

esquinas de tu cuerpo

amenazantes

y millones de ojos

ciegos

a la espera

sin sentido

de la menor vibración

 

(primera hora)

 

 

despertamos

y vida alrededor

 

despertamos

y presas

 

hay algo en la mirada de

los labios

que nos descompone

 

un silbido ultraligero que

nos vuela

que nos cruza y nos

sutura

 

 

él nos sutura

él nos cruza

él nos vuela

 

 

ella habló del miedo

y lo tuve

 

ella habló del amor

y lo tuve

 

ella del gris

y lo tuve

 

 

y en el gris se agazapaba

el miedo

con sus ocho patas de

alambre

para segarnos

la vida

 

y en el gris el amor

para ofrecernos temblor

y lluvia

que nos alcanzaba

porque no teníamos piernas

 

me he cortado las piernas

he dormido en el gris

pero no logré

conciliar

el sueño

 

he profanado

fundido

un corazón de aleación

de amianto y níquel

y he perdido el habla

 

y con el habla

el calor

con el calor

maletas

con las maletas

altura

profundidad

 

 

he transformado un campo de tréboles

pares

en un campo de batalla

 

 

porque nunca confié en

la suerte

 

he transformado un campo de amapolas

en un agujero en el cielo

porque nunca confié en la

soledad

 

 

habré de aguardar como un tesoro

la lluvia

el agua de fuego de la lluvia

contra esta silla de

ruedas

 

sonríe

dicen

como una mujer

 

eso espero

 

(caja negra)

 

 

siempre quise escribir endiabladamente bien

hacerme un agujero en la voz

y ver

 

he sobrevivido a una catástrofe de aviación

he sido el único superviviente

mi fuselaje se partió en dos

mi tren de aterrizaje

mi carlinga

mi torre de control

he sobrevivido

 

me he acercado a la luz

la negra luz de alquitrán y asfalto y sodio y cadáveres

fosforescentes

 

me he acercado a la luz

he regresado

no me gusta lo que he visto

 

paseo por pasillos aéreos

en zapatillas

con un olor verde en las axilas

con un higiénico olor verde de hombre

que ha de morir

y va a morir y

vuelve

y va a morir y

vuelve

 

 

y se muerde las uñas de morir

y se come las uñas de morir

el pelo de morir

los dientes

que sobreviven

 

y se mira la piel

tatuada como un mundo

un mapa mudo

encima del que ha de escribir

siguiendo las instrucciones

 

he vuelto

lamento haberlo hecho

lamento haberlo hecho tan vacío

lamento haberlo hecho tan vacío y con tanto rencor

tan ojos sin promesas para nadie

tan

inexpresivo

tan falto de sentido de volver

he acumulado demasiada luz

 

para qué he vuelto

 

he visto agujeros en mi modo de andar

sombras brillantes en mi perpetuo cansancio

como un fondo de ojo cansado de

mirar

 

y mirar

 

escribí en algún cuerpo

cansado

mis últimas palabras

mis primeras palabras

 

 

alguien puso demasiada luz

en este laberinto

 

y me quedé tan ancho

tan vacío

tan sin nada que añadir

 

como una marioneta hecha solo exclusivamente de hilos

como una molesta cojera

hecha solo exclusivamente de tiempo

y de no saber andar

 

(clínicamente estoy vivo)

 

 

PRESENTES

 

os regalo

mi día de hoy

mi día de mañana cuando sea hoy

os regalo mi presencia

en todos cada uno los lugares donde estuve

y en varios donde no estuve

 

casi siempre no estuve

 

es una lástima

 

una verdadera lástima

haber vivido

vivir tan poco

una lástima la verdad tan triste

una verdadera lástima la verdad tan única

 

soy el hombre perdido que nadie quisiera

retratar

un film lleno de sangre

balas de sangre

alma de sangre

un silencio de sangre

un silencio tolerante y

demencialmente desnudo

 

la gente se ríe al verme pasar

echar mano de mi cintura

ceñirme un revólver

 

 

de un calibre inmerecido

en la boca y

disparar

la gente se ríe al verme seguir

caminando

palabras de plata en la boca

palabras de plata que

me duelen

sin derecho a

morir

 

como un pez

 

como un árbol de anzuelos de plata

con demasiadas palabras

que se dobla en dos

 

su hedor de incendio

su combustión espontánea

 

como un hombre herido

animal

un dios imaginario

que echa a arder sus palabras

sus propias quemaduras de

tercer grado

y cae

doblado en una multitud

ajena

partido por el peso de su propia

luz

y

ni siquiera el fin

 

la palabra impronunciable)

 

 

a veces mutilamos la palabra

como si no fuera necesario decir

quiero

amo la luz

abrazo su cualidad sonora

 

como si no fuera necesario decir

ha muerto

él ha muerto

 

o fuera imprescindible

 

como si no fuera necesario

soñar

en voz alta

amputarse los sueños en voz alta

hacerlos crecer

 

yo abro mis sueños

y los sueños se nublan

 

abro la lentitud de mis brazos

y se doblan

hacia atrás

 

pongo mis ojos

en medio

de una calle

transitada

y la luz se

detiene

se curva

 

 

erizada como un gato aprensivo

una lengua con espinas

 

la muchedumbre evita

pasar por allí

 

solo miran de soslayo

 

apuntan su pánico en el suelo

con una trayectoria

idéntica a la de una bala

 

y no saben quién para quién

para qué cómo de dónde hacia

qué oscuridad

qué misterio

 

dos ojos que temen

a los perros que se acercan

eso sí

los perros

 

y levantan una pata

y orinan

 

no debí dejar mis ojos

al arbitrio de

los perros

 

pero es que están por todas partes

ladran

por todas partes

dejan su rabia y su olor

en todos los ojos

perdidos

no debí dejar rastros de mí

en la acera

 

 

que pudieran identificar

 

debí dejar estrellas

millones de años luz

un agujero negro

la tapa de una alcantarilla abierta

 

ni siquiera mis huesos

 

ni siquiera una palabra impronunciable

 

(propósito de infancia)

 

 

aún niño y

siempre

me hice el despropósito de

vivir

al borde de un

acantilado

 

ésta

s

e

r

í

a

mi c

a

s

a

 

aquí batiría el mar

 

con los años

sin techo

batido

con un ruido de sal en la

memoria

parece que lo he conseguido

 

unos ojos de salitre

un corazón de algas

un amanecer para el

aire

 

 

larga lista la de los

despropósitos

 

dos puntos

 

“vivir”

“vivir al borde de un acantilado”

 

puntos suspensivos

 

“caída libre”

“barra libre”

“pies y manos libres”

 

(aquí batiría el mar)

 

“amar”

“lamer tu cuerpo”

“lamer las amapolas”

“pisar la hierba”

 

“caminar siempre descalzo”

(por tu cuerpo)

(tu cuerpo

por todas partes)

 

soy un hombre que ha

perdido sus pies

de caminar siempre descalzo

 

debí haber arriesgado

más partes de mi

memoria

 

en el día de hoy

de crudo invierno

con cuarenta grados a la sombra

 

 

febril

fuera de sí

el soldado desconocido

cruzó

las alambradas enemigas

cruzó

los días grises

soñolientos

y no rindió sus armas

 

descanse en paz

 

salvas en su honor

cruces al pie de todos los

acantilados

 

(poseía)

 

 

poseía una cualidad natural

para la tristeza

 

un don para mirar el futuro

y verlo

absolutamente vacío

como solo el futuro puede estarlo

 

poseía

una arruga en la frente

los años de mirar

contra la luz

un cierto número de

fraudes

 

sabía contar hasta

tres

hasta la posibilidad de

ser

o de

no ser

 

contaba hasta tres para no ahorrar

dolor

 

contaba hasta tres

 

levantaba los ojos del futuro

y le quemaban

 

 

levantaba los ojos del vacío

y le quemaban

 

ignoraba del futuro la certeza de

morir

 

ignoraba la posibilidad de que alguien a quien alguien creyó amar mirara a alguien y dijera ya no te amo desde mañana ya no te amo desde la impostura de la voz ya no te amo desde la zafiedad de los días ya no te

y alguien pensara menos mal

aún cabe la posibilidad de que mañana para entonces esté

muerto/a

 

alguien podría pensar en una infancia una jaula un pájaro de par en par y el pájaro menos mal aún cabe la posibilidad de que mañana

de par en par

patas ojos al cielo al futuro hacia el vacío y su prometedora nada

 

quien pidió esta libertad

 

quién como un volcán precipitarse

estallar

comenzar a extinguirse

 

poseía la rara habilidad de

aprender de la memoria

de prenderse desde la imaginación y

 

sueños imborrables

 

poseía un desprendimiento de rutina tal

de mirar hacia la luz

aún palpaba las horas

 

 

poesía

(perdón)

poseía

una cualidad natural para ver el vacío

una capacidad natural para llenarlo

y morir

y perder la cuenta

 

(cuento)

 

 

Ella decía

no lo sé

con una facilidad que

tiraba

a matar

 

Ella decía

no lo sé

y Él confiaba en

la muerte

 

tanta ignorancia a flote

pensaba

tanta superficie de

ignorante

el/la mar

 

sus cuerpos mutilados

 

una cadena biológica de

basura

 

un collar de plástico y espuma y ámbar y azufre

verde azul amarillo transparente

(alguien dijo incoloro)

 

 

Él decidió ser una botella verde

un S.O.S. que nadie puso allí

un trazo verde en un rincón de

una fotografía que alguien

 

 

publicó concienzudamente en

la prensa

y nadie se fijó

 

escogió ser de cristal

 

al menos su desnudez sería obvia

 

al menos su brillo

con el sol

sería

intenso

 

 

escogió provocar incendios en el agua

 

inocuos pequeños incendios

 

escogió su fragilidad

cada una de sus fisuras

 

al menos

pensaba

tarde o temprano acabaría

en una cierta marítima profundidad de luz

 

Ella decía

no lo sé

da miedo tocarte

me avergüenza tocarte

tan basura de nadie

 

no creo en los cuentos

 

creo tanto en los cuentos que

temo transformarme en

cristal

 

 

no lo sé

prefiero seguir llorando

plástico

multicolor

(alguien dijo incoloro)

 

 

Él se hundió

 

cristalizó con la sal

 

 

en el año 6023

sería una botella de museo

un preciado pecio de cristal

 

(en el año 6023

las botellas de plástico

habrán desaparecido)

 

(vendrá el silencio

con su mano de pólvora)

 

 

sé exactamente cómo ocurrirá

 

vendrá el silencio

con su mano de huecos

 

con su rojo caballo sin vida

que camina implacable

y que no hace ruido

 

vendrá el silencio con su humo

su cigarrillo último

su alcantarilla última

su último hogar

 

vendrá el silencio con su

mutilación incolora

 

su alambrada última

de paz pactada

 

vendrá el primero de los días

sin palabras cruzadas

 

ni siquiera el silbido

de la serpiente

 

ni siquiera el zumbido que precede

a la muerte o a la esclavitud

 

 

ni siquiera un mensajero

que quiera telefonear apresuradamente

 

ni siquiera el latido

que precede a la calma

 

conozco personalmente al doble agente de la

desolación

 

todo el mundo lo sabe

todo el mundo le ha prestado un nombre falso

 

cruzará la frontera con un salvoconducto

rigurosamente en regla

con una sonrisa

rigurosamente en regla

 

feliz de su verdad

 

una ley de silencio que romper con los dientes

 

conozco exactamente el aluvión de ruido

su siembra de huesos inmóviles

su entrechocar de ciudad en armas

la sal de la guerra de su

conspiración

 

conozco exactamente el aluvión de ruido

 

el alud sucio y virgen en el que encontrarán

mi cuerpo

mi cuerpo cristalizado

aún con hambre

con dientes para amar

y morder en el vacío

mi cuerpo de botella

en medio de la nieve

 

 

(conozco)

 

 

conozco una a una las heridas

que me causarán la muerte

 

todos sus nombres empiezan por

silencio

y acaban precipitadamente

 

 

silencio de sangre precipitadamente

silencio de manos precipitadamente

silencio de ojos precipitadamente

silencio de corazón precipitadamente

 

silencio silencio

 

 

conozco la letanía

conozco la risa implacable

que precederá a su rostro

su avidez omnívora

su saña conciliadora

su lástima

 

mi risa última

 

silencio cautelar

silencio roto

silencio comprometedor

 

silencio definitivo

 

(un minuto de silencio)

 

 

debería decidirme a abortar

el resto de mis versos

 

crear

un silencio cómplice

un silencio incompatible

con cualquier otro silencio

un silencio que

tarde o temprano

nos hiciera vomitar

 

un único silencio

 

la vida y su clamor

exactamente

 

(vuelvo al frío)

 

 

vuelvo al frío

a

su cualidad de conservador

al frío

su círculo de inviernos

 

quisiera no conservar

anillos temporales

que me hacen desaparecer

 

una raíz de árbol que no fuera

aérea

 

estos brazos

demasiados brazos

 

es hora de podar

 

 

trasplantaré la memoria

en una superficie

de estiércol

no mayor que

una soledad

no menor que

una pesadumbre

 

(un corazón de hombre)

 

 

un corazón de hombre se parece

escalofriantemente

a un corazón de cerdo

 

una piara de hombres

(de mujeres y hombres para ser más exactos)

ronda mis cañerías

 

tendré que avisar a un

fontanero

a un especialista en cometer

crímenes

 

tendré que cambiar mi intestino

de cobre

por otro quizás de cerdo

por otro de pvc

por un gaseoducto

 

(coprolito)

 

 

llevo eras transformando en energía

la descomposición de los cuerpos

 

necesito ocho metros más

 

ocho metros de sueños

ocho metros de agonía para dejarlos salir

en paz

ocho metros para que no quede ni rastro sino

luz

 

debería emplear aquí

ocho metros a fondo de palabras

que olieran a desembarco

que supieran a vheces

a lo que saben los sueños

a vheces

al color y a la textura

de un espejismo

a vheces

 

aún no se han inventado

 

lo más parecido serán

ocho metros de silencio

no mayores que

una soledad

no menores que

una pesadumbre

rotos

tal vhez

 

 

por algún estertor

algún esfuerzo

nos cuesta demasiado

desprendernos de una muerte que

haya estado el tiempo suficiente

dentro

y creamos que nos pertenece

 

dentro de 4026 años

exactamente en el 6023

colgarán nuestras heces

las heces de cualquiera

en la vitrina inodora isotérmica e incolora de un

museo

 

las llamarán

coprolito

 

cualquiera que pase las contemplará con

admiración

 

tal vez descubran mis heces

en un corazón de ámbar

 

tal vez superhidraten mis heces

y extraigan

con estupor

de su descomposición

el silencio

 

un silencio

agobiante

definitivo

el ruido

abrumador

de un corazón humano

 

 

(ejercicio de dudas)

 

 

debería haber un amplio muestrario de

pies de recambio

 

para días grises de

sol castigando el alma

 

para días multicolor en que uno

no se levanta con buen pie

 

cambio mis pies por un puñado de

sal

 

por cicatrices

 

cambio mis pies por

hierro incandescente hierro blanco

 

cambio mis pies por

dos gotas de agua

simétricas

ardientes

 

dos gotas de esperma para

dos pies

gemelos

 

debería amanecer

todos los días y

contemplarse el beneficio de

la duda

 

 

“dudar de la tristeza”

“dudar de la tristeza de la tristeza”

“dudar de la necesidad de

pies”

 

“dudar de mis ojos grises”

“dudar de que puedan

alguna vez

abarcarlo todo”

 

de la duda a la suposición

hay solo un paso

 

supongo

dudo

 

 

si tuviera los pies adecuados

 

 

“echar a andar”

 

 

me he enjalbegado el rostro

me lo he enjalbegado de la cabeza a los pies

me he enjalbegado el rostro

para salir a la calle y que no me

reconozcas

 

(nadie)

 

supongo que nadie soy yo

soy tú

soy vosotros

 

soy nadie pintado de blanco que vaga por

las calles de una ciudad que

 

 

no existe como todas las ciudades como

ninguna de las ciudades por las que no

camino cubierto el rostro de blanco para que no

me reconozcas

 

no camino armado de valor

y de una beretta automática calibre

dieciséis que ya es mayor de edad y

un número de serie que da

miedo

y náuseas

 

la gente huye

 

nadie

la gente

 

una bala dolorosa rompe

uno a uno

todos los escaparates

en los que se exhibe

tu piel

 

un dolor dextrorsum

incapaz de reflejarse en

ti

 

una soledad armada que da

miedo

y náuseas

y

 

nadie huye

yo no puedo huir detrás de mí

ni siquiera delante

 

 

sucede que no tengo pies

y eso es lo único que sucede

 

debería dejar de suicidarme

 

“suponer suicidarme”

“dudar de suicidarme”

 

debería dejar de enjalbegarme

 

los días son de un color

que a nadie importa

 

(observo)

 

 

nunca presumí

de haberle sido fiel

a la poesía

 

he observado estrellas bipolares cuyo fulgor era humano

 

Linneo siempre me pareció

una bella persona

 

desde Linneo observo

las plantas carnívoras

las algas

los cristales de cuarzo

el magma

el cáncer de mi padre

 

desde Linneo la tierra

el cielo presumible

mi propia respiración

mi propia pérdida

 

todo es observable

todo se comunica

nada es lo que parece

 

todo se afirma y todo

padece de negación

 

todo tiende a la perfección

y a un íntimo desgaste

 

 

toda creación supone un deterioro

 

padezco de corazón

padezco de dos brazos

de cuatro o de seis o

de dos piernas

o de ocho o de dieciséis

pero siempre múltiplo de

uno

 

ser y

no ser

 

amar o

quebrarse

 

 

padezco de simetría

 

padezco de hombre que padece y sueña

 

padezco de observación

 

conciencia

sinsentido

 

volver

no volver

 

padezco de piernas

innumerables

que van y vuelven

 

creen saber dónde ir

creen saber dónde volver

 

están aprendiendo a nadar

 

 

están aprendiendo a guardar la ropa

y no me gusta

 

“desnudarme excesivamente de mí”

lo recuerdo

 

la verdad es que solo estoy

descaradamente a gusto

cuando

lato

 

no me gusta observar

desde el agua

estrellas que murieron

 

Y aun así llevo siglos

tratando de clasificarlas

 

(recurso de amparo)

 

 

me he convertido en un fichero de recetas de vivir

desordenado

un virus en un ordenador mal programado que

no deja de latir

 

latir es un recurso de amparo

 

quién dice que hayamos nacido para ser

felices

 

nacimos para ser

 

somos las células muertas que se caen de los cabellos

punto

 

odio los puntos

 

odio su posición mecánica de

herida restañada

 

las costras que se nos caen de la piel

 

las heces con las que nos autovacunamos para no sufrir

más

 

por qué tiene más sentido no sufrir

por qué el orden

 

yo amo mis heridas

las cuento

las deshojo

 

 

amo esa célula impar

 

que nos da la vida

que nos muere

 

a la que alimentamos

la que nos da de comer

 

eso es creer

y creo

 

creo en los oasis

creo en los espejismos

creo en el desierto

creo en un cuerpo cristalizado en otro cuerpo

 

creo en la locura de dios

 

creo en nada

 

creo que nada de esto debería haber sido

dicho

 

porque un hombre triste

un hombre desolado

no debería decir la verdad

 

eso creo

 

creo oasis

espejismos

desiertos

creo un cuerpo cristalizado en otro cuerpo

un cuerpo que sumado a otro cuerpo

no dejará de ser

yo

 

(la catástrofe del agua)

 

 

me veréis sentado delante de mi rostro

 

espero la lluvia

 

me veréis sentado delante de mi rostro

sin remedio

sabedor

sin remedio

 

hay un tiempo para la risa

un tiempo para el llanto

 

y no

 

feliz aquél que llora cuando llora

y cuando llora ríe

aquél que cuando ríe ríe

y cuando ríe llora

 

feliz aquél que vive y está vivo y

desea vivir

feliz el que desea morir

y está muerto

 

he levantado una pared

demasiado cerca de mis ojos

 

pero mis ojos no ven

 

y miran hacia otro lado

 

 

el paisaje

al otro lado

es infinito

 

he derribado un muro

porque no lo miré

y no estaba allí

 

ahora me veréis delante de mi rostro

 

espero la lluvia

 

he suspendido la voz

día tras día

junto a un tallo de fuego

 

espero la lluvia

una lluvia ligera en la que sea posible

abrirse paso

para comer su transparencia

 

cada día

 

pero no llueve todos los días

 

y yo

necesito comer

 

he suspendido la voz

junto a un tallo de fuego

que expulsaba palabras

horizontes fríos

 

yo esperaba la lluvia

una lluvia ligera para no morder el

polvo

 

 

hoy no ha llovido

ha dejado de llover

hay pájaros en el cielo

dentro de mi corazón

azul

como un charco

 

alguien me ha dicho que al menos tengo un charco

que llevarme a la boca

 

(la enfermedad de la piedra)

 

 

hay tardes en que el cielo es

plomizo

y sabe a

sueño y

desesperación

 

hay tardes en que no me cambiaría por

nadie

porque no deseo

mal a nadie

 

hay temblores negros de corazón

que te dejan pegado a la silla

eléctrica

 

y es

sencillamente

una tormenta

indecisa

planeadores de secuestros

no consumados

de veranos latentes

 

y me niego a asomarme al

vaho

 

me niego al mortuorio desplazarse

de jirones de plástico

movidos por el viento

en la terraza ajena

 

 

prefiero una y mil veces

el guano de

palomas

que acaban con la piedra

los barrotes de metal

el óxido

 

que acaban con mis ojos

suspendidos en

frío el plomo de

la tarde

 

confieso mi destrucción

 

confieso que no saldré a

la calle

a buscar consuelo

 

confieso que prendería

fuego

a la falsa chimenea de

madera

de mi casa

ajena

para verla arder

 

para ver cómo se queman

mi corazón mis manos

mi padre mi madre

mi aprendizaje del miedo y el

dolor

de contricción (por supuesto)

 

mis padres me enseñaron a querer

 

querer es lo que más me duele

 

 

me duele el cigarrillo

tarde

la mesa

tarde

de cristal en la que asoman mis pies

y estoy inválido

 

el espacio exacto para el

roce

se me ha hecho transparente

 

no puedo dejar de mirar

no puedo dejar de sentir

mutilado

tus pies

fulminados por el frío

 

no puedo dejar de sentir

mis pies

que te llevaste

 

haré un esfuerzo

sobrehumano

para darme otros pies

 

para dejar de mirar al suelo

 

para dejar de acariciar

estas bolsas de plástico

con que alguien trata de esconder un cadáver

 

(arrojarse)

 

 

he conocido tu mutilación

tu epidemia

 

he conocido el vacío en la estructura de

tus manos

tu más alto edificio

el más peligroso edificio del mundo

 

arrojarse

 

he conocido tu ceguera

tu presunción de inocencia

tus límites

 

no eres el mismo

 

tus párpados se nublan

se caen

tus paredes

aguaceros de luz

chuzos de punta

 

te quedarás sin párpados y la lluvia romperá

directamente en

tus ojos

 

tus ojos que miran en todas direcciones

 

qué alegría la sangre la lluvia dura

la ceguera

 

 

tu tristeza se muere

p

r

e

c

i

p

i

t

a

d

a

m

e

n

t

e

 

no hay escapatoria

hay cataratas de luz

aludes que

no te sepultaron

 

no eres el mismo

 

ni siquiera te pareces

 

tus manos

tu carroña

tu miseria

 

de dónde escapó tanta

sombra

de lo que eras

 

de dónde esta tierra depositada en

el aire

 

 

de dónde esta cobra rubia

 

has traspasado los siglos que te crecen en la espalda

has traspasado la ausencia mordiendo la oscuridad

 

los siglos que no eran tuyos

la ausencia que no era tuya

 

alguien puso demasiada luz en este laberinto

demasiada agua para un vaso de cristal

colmado de cenizas

 

has mirado tu ceguera a través de

un agujero

 

un único agujero

un único dolor

una resurrección única

 

y la luz era la sombra

y la noche un tren que nos arrollaba

despacio

 

te has desarrollado

amor

tu cuerpo se ha hecho

desmesuradamente grande

 

te has desalojado de tu propio techo

de tu propia condición de lágrima

 

tu único antídoto la lluvia

tu único veneno

 

la lluvia que te rompe

directamente en

los ojos

 

 

sucumbe a la certeza

 

tu corazón

amor

se alimenta de trenes

hace agujeros de trenes por todas partes

ojos que miran en todas direcciones

 

subasto trenes agujeros ojos

amor

trenes antiguos nuevos amor que nadie quiere

 

(cementerio de elefantes)

 

 

mis trenes se oxidan

amor

los niños juegan a llorar en mis cementerios

 

yo mismo he jugado a llorar

en mis cementerios y

nada

 

no me conozco

y no sé

que interés pueda tener conocerme

 

mi sombra era una sombra estrecha

como una vía

férrea

una vía de agua como el dolor de un

niño

 

mi sombra es alargada como una risa floja elástica como un sueño

 

mi sombra es alargada para que tú la toques

tal vez no la alcances nunca

 

qué desconcierto

 

mi sombra y tus palabras se tocan

mi sombra y tus caballos de agua

tus delfines de vapor

azules

la materia de tus sueños

 

 

me tocas dormida

me tocas despierta

 

y sin embargo palabras

 

palabras de vapor

heridas de vapor

precipicios

subastas

saldos

 

qué desconcierto

 

me has dado dos manos tan altas

que no sé dónde agarrarme

 

me has dado dos manos tan altas

que quiero dejarme

caer

 

(quién)

 

 

quién necesita los ojos

quién el sol y sus mañanas húmedas

 

me bañaré en la niebla

cerrada

como tus párpados

felices

 

debajo de ríos

que ríen

existe una cualidad serena

 

poseo la transparencia de un

mentiroso

 

la oscuridad es

verdaderamente luz

una luz insoportable

insostenible

 

amanecer en tus brazos

morder tus brazos

comer todo lo que desaparece

 

aún tienes secretos

 

guárdamelos

 

me arrancaré los hombros

para no tener que soportar tu peso

 

 

me arrancaré los ojos

para no verte nunca del todo

me arrancaré los dedos de los pies

para arrastrar mi cojera y

apoyarme

necesariamente

en ti

 

(el hijo)

 

 

he engendrado un hijo que tiene

dos rostros

 

sus rostros no tienen fin

 

su amor es perdurable

como perdurables son

sus raíces sus manos

que le nacen en

la frente

 

inútilmente

lo sé

necesariamente

lo sé

 

sus manos nacidas

en balde

sus manos oferentes

con impresiones de luz

 

la luz es de una soledad

abrumadora

la luz es

un vacío de palabras

dichas

que no me deja dormir

 

un vacío de palabras

que me hace ver sin descanso

 

 

veo voces

 

veo su soledad de

morir

 

veo la sal

que dejan en mis labios

 

su huella venenosa

 

su ballena blanca

en medio de una ciudad como

cualquier otra ciudad

 

su ruido

su espera aniquilada

su paso

 

impresiones de la luz

en mis dedos manchados

 

su luz es una luz

inmóvil

 

algo

ha dejado de latir

 

quién masturbará su silencio

 

quién hallará placer

en su sentencia de muerte

 

(he pactado)

 

 

he pactado con la bestia

que se alimenta de

cieno

que nadie se atreve a escribir

 

he pactado con el dios que

habla

y su dolor no está en ningún aparte

 

su dolor perdurable

su amor incondicional

 

he pactado horas que

caerán en vacío

o no caerán

 

un tiempo invertido en

continuamente arrojarse

 

conozco la unidad la ausencia

el hacha de doble hoja

mañana hoy

la risa la soledad perpetua

la moneda de la muerte

su silbido de alarma

su confianza su puntualidad

 

conozco el día y la hora

 

el día y la hora es

hoy

 

 

hoy

cualquiera

 

he pactado con sangre

la sangre de mi sangre

el flujo de los días

la aspereza de nacer y haber perdido rostros

la tierra baldía el arado

que

rotura

la ausencia

 

(impreso de

solicitud)

 

 

solicito dos manos

 

al menos dos manos

para amasar lo invisible

 

blanquísimas manos para

dar a luz al inocente

 

dos manos blancas

para que tú me las chupes

y me crezcan algas

 

dos manos de aceite

para surcar el misterio

 

mis ramas se hinchan

en la humedad de tus islas

 

despedazan tu archipiélago y

se rompen

 

mis ramas mortales

mi escorpión

mi ceguera

 

presento ocho brazos en fila

 

los presento erguidos

de pie

altos y

 

 

temblorosos

como la longitud de

tu cuerpo

como tu cuerpo

rotos

 

mis ocho brazos vendados

comienzan a disparar

 

cae tu rostro

 

cae

en una profundidad

desconocida

 

solicito dos manos

devolvedme dos manos

necesito dos manos más

dar a luz dos manos

 

ocho manos en total

para arrastrar tu vientre

y hacerlo (desaparecer)

tu cuerpo del delito

y hacerlo (desaparecer)

 

destruyo los archivos de

tu complicidad cada día

 

las pruebas que el amor no esconde

 

alguien ha muerto

lo sé

 

alguien

en esta misma habitación

que multiplica mis manos

 

 

murió anoche

cada día

 

su olor

convaleciente

impregna la

soledad del aire

permanentemente

su tumba abierta

meticulosamente

 

INVENTARIO

 

el sudario oloroso del

aire

pájaros invisibles

pájaros en la ducha

pájaros en la taza del café sobre la mesa

pájaros en la borra ligera del suelo

pájaros en el mínimo dolor de corazón del

aire

 

solicito

dos llamas

para quemar tu recuerdo

 

exijo unas manos

 

un número indefinido de

manos

para recoger tu partida

de bautismo

de sangre

tu desaparición

 

un número indefinido de

manos y ramas y fuego

 

 

para quemar

cuerpos

partidos

que dejaste

invisibles

pero están aquí

 

esta habitación

se ha convertido

en una nube de

pájaros

que pide

silencio

 

mi soledad

se ha convertido

en manos que recogen

 

tu cuerpo

protegido

en un ave de presa

 

tanta agua

tanto vuelo

exige un atentado

 

solicito un atentado

 

yo dejo

cada día

mi formulario de manos

 

por duplicado mis manos

a punta de pistola

 

una matanza de

pájaros

 

(última voluntad)

 

 

y me he quedado solo

 

y mis huesos se rompen

 

contra una pared

que aúlla

 

y no existe un solo

rencor

un solo exvoto mutilación o ceniza

una sola certidumbre capaz de

contener

a

 

u n h o m b r e

 

 

“qherido animal” es una edición de poemas de Libros de Letras que comienza en el número 0 y llega hasta el presente:

 

 

 

 

 

 

 

 

Libros de Letras considera viva la poesía y no cree cerradas las obras hasta la muerte de sus autores. Queda por tanto “qherido animal” abierto en la sucesiva realización de los ejemplares a los cambios que Julio Castelló quiera crear antes de desaparecer.

 

Libros de Letras, por su parte, se compromete a continuar la reproducción de la última escritura de los poemas mientras existan lectores y tiempo. Mientras exista el lenguaje.

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