02. Simón Arriaga. Mejor era cuando te vayas.

Hay gente que tiene cuerpo de ave / y corre sin alas / hay gente que tiene cuerpo de alabastro / y corre sin distancia / hay gente que tiene cuerpo de espada / y corre sin sangre / hay gente que tiene cuerpo de arista / y corre con los pies cansados / hay gente que tiene cuerpo de resurrección / y corre sin embargo sin luz \ hay gente que tiene cuerpo y corre / sin él \ Yo corría sin cabeza / corría por donde las oficinas / y los muros / corría dejando saltos atrás / estrellas / y hombres luna / que vigilaban desde los tejados \ hombres espiga / que corrían por todas partes / en direcciones opuestas / como las farolas en la noche \ Corría / corría abrigándome / a todos los que a mi paso centelleaban / corría sin cabeza / porque yo no tenía cabeza / tenía dos manos / para alimentar la lumbre / y un juego de tazas / inútiles / como dos soles / como la medida del aire \ Corrí  perdiendo los pies / perdiendo la carrera / al final / la propia carrera \ dejando que pasaran / todas las preguntas / que amortizaran los cables / su longitud al cuello \ Corrí con los ojos en las manos / con todas las huestes / de miradas / cuyo peso / antes / yo no había medido \ corrí / entre un montón / de diestros triángulos / de perfectas disposiciones / balanceándose / a cada lado \ sembrándolos a todos / de esa incertidumbre / de esa casi sorpresa de arlequín / con que algunas respuestas pequeñas / nos tocan la frente / Corrí al unísono / casi al unísono / porque hacía falta / porque hacía falta echarlo todo hacia delante / y no importaba / había que echarlo todo hacia delante / había que recogerse el freno / recogerse el guante / y las escamas / y protegerse del miedo \ Había que llegar / con los pies en las manos / y las piernas en las piernas / con las venas inquietas / ornamentadas a saltos \ con las venas inventariadas / con todos los tejidos crepusculares / inventariados al máximo / hasta ese límite / donde algo se escapa / y nadie sabe nombrarlo \ Allí / debía ser lejos en cualquier caso / debía ser como nutrir el blanco / darle pistas / a los personajes / alimentar humoradas con alambre / humor Schneider con alambre \ allí / porque debía ser lejos / y debía retumbar en la cabeza de todos / menos en la mía / en la sombra de todos / en el martillo de todos / en la hegemonía de todos / menos en la mía \ Allí / correr hasta allí / sin palabras / al final ya sin palabras / sin estrellas de puntas blanquecinas / ni tiburones que presagiaran el vuelo \ a pesar del frío / que era como una soga de metal / alrededor del cuerpo / envolviéndome por dentro \ abriéndome la sal / destejiéndome la aspereza / el agua / que cicatrizaba / a cada instante \ Corrí en zig-zag / en eses impronunciables / entre rocas infanticidas / y piedras negras / trenzando el camino de las serpientes / el dolor que canta la hiena \ Sabiendo que nadie iba a dejar de morirse nunca / y porque nadie iba a dejar de morirse nunca / porque nadie iba a cambiar su carta / su cabeza / y su filón de plumas / corrí gritando nombres con las rodillas / nombres de colores tan puros / que sentí vértigo / y un vómito de humo / que no se dejaba escapar \ Corrí gritando / y las gotas caías de los tejados / alumínicas / casi espectrales \ haciéndose concesiones con mis pasos / con mi peso / con mis ladridos de perro sin dueño / con mis apisonadas dudas \ Corrí entre charcos incandescentes / que ablandaban mi nombre / hasta dejarlo irreconocible / como una pasta deshecha \ abotonando la lluvia / en mi cintura / sabiendo de qué poco sirve / tener un pez de plata en el armario / y sacarlo a pasear de vez en cuando / sólo / de vez en cuando \ Corrí / quitándome el alquitrán / de las pestañas / limpiando mis dos ojos sorprendidos \ mis dos ojos /  de manos tan  estrechas / de cielos tan pequeños \ Corrí haciendo que el aire / pareciera inocente \ preparando una sonrisa-nada-más-llegar / para el tren de las horas \ Preparando su obstáculo / su listón tan efímero \ Corrí así / en estampida / en aplausos bermellón / en diques que tan poco sustentaban \ para besar el primero / al tren de las horas \ de las horas muertas / de las horas síncopa / de las horas martillo / de las horas piedra sobre piedra \ para besarlo el primero / reposando soldados de cartón / indígenas salvajes / premios y baterías \ Para vadear  el tiempo / y dar de comer / al tren de las horas / a la máquina intragable \ para darle velocidad al acero / y ceniza / y palanganas / a su fuerza midiente \ para darle toda mi distancia / toda mi sangre / mi luz / mi arista / mis pies cansados \ Todo mi cuerpo / mi ausencia de él.

Todos creen que soy fuerte  /  que he sido fuerte como un árbol  /  como una piedra  /  tú también lo crees verdad ?  /  está bien  Bruno   /  es mejor que te quedes con ese recuerdo de mentira  / de piedra  /  de árbol  /  o tal vez no  /  no lo sé  /  Porque las piedras se hunden en el agua /  Bruno  /  te acuerdas  cuando tirábamos  / piedras en el rio ?  /  yo soy una piedra en el rio  Bruno  /  una piedra que se hunde  /  Todos creen que soy fuerte  /  y lo único que pasa es que no sé pedir auxilio  /  tal vez la fuerza  /  es sólo eso  /  no saber pedir auxilio   /  y hundirte intacta  /  a pesar de todo.

“Mejor era cuando te vayas”, Simón Arriaga, Ediciones Libros de Letras, Madrid, 1998. Licencia Creative Commons de Reconocimiento No comercial Sin Obra Derivada 2.5 España 2006. Disponible en formato para imprimir  en los siguientes sitios: Archive.org · MLRS

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